Un espectáculo. Así fue la segunda etapa de la Vuelta Ciclista a Carboneras con 185 ciclistas, 97 kilómetros por delante, tres puertos de montaña y dos metas volantes. El día amaneció con una temperatura perfecta para la celebración de la segunda y última etapa de una carrera que ha nacido con la intención de hacerse mayor con el paso de los años. El pelotón, después de la salida neutralizada, impuso un ritmo muy fuerte desde el kilómetro 0.

De hecho, el pelotón se rompió en varios grupos en los primeros kilómetros con unos ciclistas muy fuertes durante un recorrido duro, que se hizo peor con los tres puertos de montaña casi seguidos. No había tiempo para el descanso y eso provocó que la carrera se siguiera rompiendo en las subidas y en las bajadas de los puertos de montaña.

Ritmo
Los más fuertes, en un grupo reducido, llegaron a Carboneras, donde el malagueño Víctor Pérez se escapó y llegó en solitario a la meta, a solo unos segundos del grupo perseguidor.  El alcalde de Carboneras, José Luis Amérigo, comentó en el Carrusel Deportivo de la Cadena SER que “hemos vivido un día de fiesta en el municipio y vamos a seguir apostando por la Vuelta porque estos eventos deportivos son necesarios”.

Por su parte, la concejala de Deportes del Ayuntamiento de Carboneras, Isabel Hernández, dijo al final de la carrera que “estamos muy contentos porque todo ha salido a las mil maravillas gracias a una perfecta organización desde el primer día de la Vuelta Ciclista a Carboneras. La idea es que se siga celebrando la carrera porque esto da mucha vida a nuestro municipio”. Carboneras brilló con luz propia en una etapa que venció Víctor Pérez.